Berenice – Coyoacán

¿Quién? Berenice

¿Dónde vive? Coyoacán

¿Qué nos cuenta?

Yo me encontraba en casa, vivo en la delegación Coyoacán. Soy diseñadora gráfica, ese día estaba apunto de tomar mi lap top para iniciar un trabajo. Entre a una de las recamaras que da hacia la calle, me pare justo al lado de la cama ya que sobre ella estaba mi perrita chihuahua, tengo dos pero el más pequeño andaba corriendo por ahí. Me acerque a ella, escuché un crujido y vi a la ventana, enseguida sentí un jalón y me fui sobre la cama, todo empezó a moverse, agarre a mi perrita y caminé hacia la puerta de salida pero para ese entonces ya todo se movía violentamente, no sabía bien qué pasaba, al llegar al comedor se escucho la alerta sísmica, tomé las llaves y alcance a abrir la puerta. Todo se sacudia horrible y decidí ya no salir, el movimiento hizo que perdiera el equilibrio y caí junto a la puerta de entrada solte a mi mascota y vi como se perdía rumbo a los cuartos, todo caía y del miedo empecé a gritar, no podía levantarme, levante la vista y vi como el refrigerador caminaba hacia mi, me dio miedo que se me viniera encima, quise moverme a mi lado izquierdo pero ya había vidrios y cosas que caían de la cocina, escuchaba cómo otras personas gritaban en el patio, vivo en un edificio de tres niveles y algunas personas salieron apesar del riesgo que implicaba. Eran gritos por todos lados, tenía pavor, de pronto dije… Qué caso tiene que grite y deje de gritar, empecé a rezar, después de unos segundos que fueron los más eternos de mi vida pasó todo. Desde donde me encontraba en el suelo levanté la vista y vi que no hubiera coarteaduras, me levante y fui a sacar a mis mascotas lo más rápido posible ya que tenía miedo de que el edificio hubiera quedado mal o quizá una posible réplica. Pasé entre varias cosas que habían caído, aparatos, trastes, ropa, en fin. Le llamaba a mis perritos pero ninguno salía, mire debajo de la cama de una de las habitaciones y ahí estaba kira. La tomé en brazos, tomé las llaves del carro y fui y la metí ahí. A mi paso una de las vecinas que salió me gritaba… Por qué no saliste!!! Le dije… Ya no alcance a salir. Puse a salvo a mi mascota y regrese por el cachorrito de tres meses que estaba asustado en la recamara donde sentí el primer jalón. Salí a la calle y ya la mayoría de mis vecinos de toda la cuadra se estaban reuniendo en un campo de fútbol que está frente al edificio. Cads quién contando su experiencia. Yo permanecía en silencio abrazada a mis dos mascotas y le pedía a Dios que mi familia estuviera bien, que todos estuvieran bien. Quise ponerme en contacto con mi esposo y no tenía señal de celular y menos teléfono, conexión de datos o wi fi ni hablar. Me fui al carro y lloraba y en voz alta decía… Por favor que todo este bien. Pero los vecinos que podían conectarse o que iban llegando ya hablaban del desastre que había al rededor, como el de Villa Coapa o el multifamiliar de Tlalpan que nos quedan cerca. Pasaron horas para que yo pudiera saber de mi familia, horas para que mi esposo llegara a casa, él venía de reforma ya que por ahí trabaja. Los vecinos muy solidarios, sobretodo conmigo que me veían sola, procurandome, preguntando si ya tenía noticias de los míos. Llegó la noche y sin luz, agua, teléfono, celular, en fin. No dormimos esa noche y en varios días. Es una experiencia traumante, la primer semana todo ruido que oía parecía que era la alerta sísmica, cualquier ruido me sobresaltaba, caminaba y el piso me parecía de gelatina. Me ha costado retomar mis actividades. Todo aquello me parece una película de terror. Apesar de eso, intento hacer algo por distraerme y ver la manera de ayudar a los que están en peor situación que yo, llevando viveres o lo que pueda. Jamás olvidaré ese día, viví el sismo del 85 siendo muy niña en el estado de México, fue duro, viví otro sismo en la delegación Cuauhtémoc en el 99 sino me equivoco que para mí, hasta ese momento, me pareció lo más fuerte en cuanto a sismos en la CDMX… Pero nada se compara con ese terrible 19 de septiembre del 2017. Es un dolor ahí en el pecho, que tenía que dejar salir y agradezco el espacio para expresar el pavor que sentí en ese momento. La vida sigue y deseo que todos los que pasamos por ésta terrible experiencia sanemos pronto esa herida. México me demostró que cuando se quiere se puede y que la gente de mi país es mucho mejor que éste gobierno que no se merece. Fuerza México.

¿Dónde estaba?