Andrea Navarro – Tlalnepantla de Baz

Quién: Andrea Navarro

Dónde vive: Tlalnepantla de Baz, Estado de México

Qué nos cuenta:

Soy educadora de preescolar, ese día hicimos el simulacro a la hora marcada, uno de mis alumnos se congeló al escuchar la alarma, pero a pesar de su corta edad la mayoría de los alumnos cumplieron con los acuerdos que habíamos establecido con anterioridad. No corro, no grito y no empujo.

Terminó la jornada escolar y las maestras nos reunimos con la directora en su oficina, mientras descansábamos los pies organizabamos pendientes, de repente la directora interrumpió sus indicaciones y señaló «Está temblando», salimos de inmediato al patio que se encuentra en la plaza pública, frente a la iglesia de la colonia, cabe señalar que hace aproximadamente 4 años, mientras nos construían una cisterna para la escuela, descubrimos que debajo de nuestros pies hay un cementerio, uno tan antiguo que las lápidas no tienen cajones, entonces todos los días salimos al recreo en un patio hueco… y con muertos. No estoy segura si fue por eso, pero sentía que el piso se movía como olas, salí corriendo y gritando a mi pareja para que saliera también, el tiempo se me hizo eterno, pero la realidad es que apenas comenzaba la angustia.

Traté de mantener la calma, mi directora lloraba y mi compañera y yo sólo veíamos cómo se movían los vidrios de su oficina de manera violenta.

Al finalizar el sismo, traté de comunicarme con mi familia, sólo pude lograrlo por las redes sociales, todos estaban bien, solo no contestaban dos personas, mi hermano que trabaja justo en la Roma y una prima de Puebla.

Salimos de la escuela en busca de la mamá de mi novio, que también trabaja en una escuela, llegamos por ella y al parecer todo estaba bien. Solamente, seguía la búsqueda de podernos comunicar con mi hermano y mi prima.

De camino a casa, comencé a ver en las redes lo que había pasado. Recuerdo perfectamente que el video que me paralizó fue uno donde se veían las nubes de tierra, producto del derrumbe de los edificios en la Ciudad de México.

Llegué a mi casa y el movimiento del sismo provocó que se abriera una de las puertas de mi alacena y se cayeran unas latas de atún, y unas botellas de salsa. Mientras revisaba que más se había caído, un tío envío vídeos al grupo familiar por el que nos habíamos reportado, eran videos de cómo se habían caído los edificios… entre ellos del edificio ya deshecho de Álvaro Obregón. Mi hermano seguía sin comunicarse.

Decidí enviarle un mensaje a su novia para tratar de averiguar si ella sabía algo de él, no sabía nada. Mientras mi mamá por otro lado me mandaba mensaje diciéndome que le preguntará la dirección exacta de dónde trabajaba. Al preguntársela sentí un dolor en el estómago, el estudio donde trabajaba era en Álvaro Obregón. Comencé a llorar sin control, le dejé un mensaje en su perfil preguntándole cómo estaba, que se comunicará.

En ese momento prendí la televisión y comencé a ver las noticias, eso sólo incrementó mi llanto, decidí que si no sabía de él en una hora iría a buscarlo, mi novio me decía por mensajes que no me desesperara, que no podría pasar porque ya todo se veía mal, que seguramente ya no habría paso.

En las noticias aún no decían qué número era el del edificio colapsado en Álvaro Obregón, mi novio y yo buscábamos en Google maps alguna referencia, nos guiabamos por la imagen de los vídeos, y finalmente encontramos una vista del edificio donde trabaja mi hermano, y para nuestra fortuna, no era el edificio que había colapsado. Mientras tanto yo seguía a la búsqueda de mi hermano, logré localizar a un compañero de trabajo por medio de su perfil y él me dijo que no se encontraba en el estudio, pero que habían logrado comunicarse con los que se habían quedado en él, y que estaban bien (entre ellos mi hermano). Su novia dijo que iría a buscarlo, pero que era un hecho que no había otra manera de llegar más que caminando, y calculaba una hora de camino, le dije que se cuidara y me avisará cualquier cosa, pero ya no le llegó el mensaje, había entrado ya a la zona sin señal.

De repente en el grupo familiar llegó un mensaje «En ciudad de México tambien», era mi hermano respondiendo al mensaje que se había mandado una hora antes dónde una tía decía que ella estaba bien, y quería saber cómo estaban los demás. Sentí un alivio que no puede expresar más que con lágrimas. Momentos después mi prima de Puebla también se reportó. Todos estábamos solamente con el susto.

Pero ahora la situación había cambiado, la novia de mi hermano se había metido a la zona de derrumbes, y mi hermano ya estaba fuera de ella, traté de comunicarme con ella pero no lo conseguí, mi hermano tuvo que caminar de regreso y encontrarla.

Ese día lloré a ratitos todo el día, veía las noticias y no podía creer todo lo que había pasado, hablé con una amiga psicóloga en la noche, me dijo que debía llorar sin contenerme, y después ser agradecida por estar bien, y así lo hice, agradezco estar bien, y tener a mi familia bien.

¿Dónde estaba?