Miriam Villaseca – Agrícola Oriental

¿Quién? Miriam Villaseca

¿Dónde vive? Agrícola Oriental

¿Qué nos cuenta?

Ese día como cualquier mujer dedicada al hogar, estaba haciendo mis labores domésticas; la comida para que a las dos de la tarde estuviera lista, ya que mi hija de seis años y mi hijo de tres llegan de la escuela, al mismo tiempo subía y bajaba de la azotea para ver cómo iba trabajando la lavadora. A la una de la tarde me metí a bañar, porque se me haría más tarde si no lo hacía en ese momento, pues tengo que ir a recoger a mis niños a sus escuelas. Deje la estufa con las parrillas encendidas, el boyler y la lavadora en la azotea trabajando. Cuándo empieza el temblor estaba totalmente mojada y lo único que hice fue ponerme mi bata de baño y salir, me resbalaba y apenas podía caminar, era muy intenso el movimiento, recordé que tenía fuego en la cocina y tuve que ir a apagar todo, mientras por la ventana vi como caía el aplanado del vecino. Quería gritar pero sólo pensé en mis hijos. Salí a mi puerta y esperé a que pasara, rece. Me vestí lo más rápido que pude y escurriendo salí hacia la primaria, primero por mi hija, estaba más cerca, que no pude ver porque los directivos del plantel no permitieron el acceso a la escuela hasta verificar que no hubiese riesgo. Así que decidí ir entonces por mi niño al jardín de niños, cinco cuadras donde vi vecinos asustados y mujeres llorando, los vehículos estaban detenidos y todos sabíamos que había sido muy fuerte. Llegué por mi niño, que estaba llorando, lo tranquilice con apapachos y lo llevé conmigo por su hermana, ya juntos los tres, sin mochilas, fuimos a la casa. Todo estaba bien pero no podía comunicarme con mi demás familia porque no había luz ni teléfono, poco a poco sólo funcionó el whatsapp y supe que todos los míos estaban bien. Fue tan angustiante que a la fecha me cuesta trabajo dormir y meterme a bañar me pone muy nerviosa. Me conmovió mucho la muerte de los niños en el colegio Rebsamen, esa desesperación de sus padres la puedo sentir de sobremanera. Los primeros tres días besé a mis niños más de lo normal y ya que no han regresado a la escuela, siento alivio de tenerlos cerca, al igual que varias mamás amigas que compartimos en un grupo de whatsapp. Entendí como todo puede desaparecer en segundos, y eso que, afortunadamente, No perdí a nadie ni nada. Lamento mucho lo que están viviendo todos los afectados.

¿Dónde estaba?