Isaac Castle – Xochimilco

¿Quién? Isaac Castle

¿Dónde vive? Xochimilco

¿Qué nos cuenta?

Hola, eran las 13:10 aproximadamente, estaba dando informes a los familiares en el servicio de urgencias, al fondo de la sala, recuerdo que una enfermera, no recuerdo quien, gritó: ESTA TEMBLANDO, pensé no salir y solo replegarme a las columnas como otros sismos que me han tocado, fué cuando incrementó oí como crujía el edificio, incluso me sentí en una película de terror, y la calma que siempre presumí no existió en ese momento, corrí en medida de lo posible, atravesé la sala que se me hizo eterno y pensé que iba a morir aplastado, vi una camilla desplazarse por el movimiento telúrico, al, fin llegué a la sala de espera ya vacía, vi plafones en el suelo, un estetoscopio justo en la puerta, y al girar vi a una Dra. muy asustada y rezando en el descanso de la escalera, me acerqué a ella para que se retirara de allí, seguía temblando, inicio el movimiento oscilatorio y ya ambos caminamos hacia el otro lado de la rampa, allí nos quedamos, mal hecho pero eso hicimos. Lo primero que pensé e hice comunicarme con mi esposa, que grande la vida que me permitió hablar con ella, están con mi hijo grando y ambos estaban bien, solo faltaba contactar al hijo pequeño, ya no se movía nada y entre a la sala y empecé a preguntar a los pacientes si estaban bien, todos dijeron que si (que bueno) posteriormente alguien dijo: LA TORRE MÉDICA ESTÁ MUY DAÑADA hay que sacar a los pacientes y empezamos a sacarlos, a los que estaban en camillas por la rampa, los que podían caminar a pie y lo que quiero reconocer es la labor de los médicos internos de otros servicios que llegaron a apoyar inmediatamente, esos chicos me enseñaron que los jóvenes saben reaccionar inmediatamente a la tragedia, estuvieron hasta muy tarde de ese 19 de septiembre, Algunos sin comer, sin dormir porque estaban de posguardia. Los pacientes momentáneamente todos en el estacionamiento, más tarde se acomodaron en un salón de fiestas cercano. Hoy a escasos días de La tragedia aún siento la resaca del sismo, nos han reubicado en otros centros hospitalarios, ya no veré terminar el internado a mis alumnos, QUE ORGULLO HABERLOS CONOCIDO. Duele que una compañera tuvo una pérdida, pero aquí estoy próximo a iniciar mi aventura en el nuevo lugar donde fui reubicado para seguir trabajando y me duele también no haber podido concluir el año de internado con unos futuros médicos de excelencia que ya son y quedó demostrado.

¿Dónde estaba?