Darío Ledesma – Centro de Coyoacán

¿Quién? Darío Ledesma

¿Dónde vive? Coyoacán – Centro

¿Qué nos cuenta?

La noche anterior tuve que quedarme en un hospital cerca de metro barranca del muerto toda la noche porque el 19 a las 3 de la tarde operaban a mi padre y estaba delicado, me la pasé despierto sin poder dormir hasta que amaneció, aproveche el tiempo durante la noche para leer y poder hacer mis tareas del posgrado, mi madre y hermana me relevaron más o menos a las 9:50 de la mañana, temprano como a las 8 había subido a ver a mi padre quien estaba en el segundo piso del hospital con suero y una bata esperando el momento de la cirugía, platique un ato con él y me despedí con la promesa de volver por la tarde después de ir a casa para dormir un rato. Llegue a la casa como a las 10:45, antes de dormir pase a encender el boiler para bañarme una vez despierto, en eso a las 11 de la mañana comenzó a sonar la alerta sísmica del mega simulacro, mi tía asustada pensó que estaba sonando la alerta sísmica y le grito a mi sobrina para alertarla sobre el potencial sismo, yo a lo lejos le grite que solo era la alerta para el simulacro, ella se tranquilizó y me dijo que no lo había recordado, con la idea de la alerta sísmica y el simulacro fui a dormirme un rato, eso fue lo último que pensaba mientras caía profundamente dormido. De pronto desperté porque mi cama brinco violentamente, todo comenzó a vibrar muy fuerte, aun sin haber despertado del todo escuche mi teléfono y mi Ipad emitiendo la alerta sísmica, en mi somnolencia pensé que estaba soñando y que el motivo de mi pesadilla era porque lo último que había escuchado antes de dormir fue la alerta sísmica del simulacro, pensé: “estoy durmiendo aun, estoy soñando, es una pesadilla, esto no es real” y aun sin creer que era real tome el Ipad y vi la alerta que decía: “Alerta sismo detectado – INTENSIDAD MODERADO-FUERTE”, aun no podía creer que fuera real pero una fuerte sacudida me hizo despertar completamente y entonces me di cuenta que no era una pesadilla. La adrenalina se apodero de mí, estaba en el segundo piso de la casa y baje en menos de 3 segundos, mientras bajaba y al sentir la furia del terremoto lo primero que se me vino a la cabeza fueron mi madre, mi hermana y mi padre en el hospital, ni siquiera me preocupe tanto por mí, sino por ellos, en el camino hacia la puerta me encontré a mi tío que estaba igual de asustado que yo, todo crujía, el suelo en esa parte de Coyoacán es de piedra volcánica y se escuchaba horrible como las canteras subterráneas chocaban entre sí, eso mezclado con el movimiento de la casa, el sonido de las cosas chocando y cayendo y los arboles sacudiéndose dieron como resultado una armonía infernal para los que con el miedo a flor de piel lo contemplábamos asustados e impotentes. Al finalizar el temblor tuve que pensar rápido, sabía que por la experiencia del 85 (aún era un niño pero lo recuerdo todo perfectamente) seguramente las líneas telefónicas se iban a colapsar a igual que la luz eléctrica (lo cual sucedió) y comencé a tratar de contactar por WhatsApp a mis hermanos, pero especialmente a mi hermana quien estaba con mi madre y padre en el hospital, no obtuve respuesta, mi hermano me contesto a los pocos minutos mientras ya iba yo en camino por mis sobrinos a la primaria y el preescolar, en el camino vi a la gente fuera de sus casa asustados y en shock, muy pocos reaccionaban, afortunadamente las instalaciones escolares de mis sobrinos resultaron sin daños y salieron ilesos, una vez ellos seguros regreso nuevamente la angustia por mi padre, madre y hermana en el hospital. Como a los 15 minutos del temblor por fin me contesto mi hermana y me dijo que estaban bien, que solamente estaban ella y mi padre lastimados porque al bajar las escaleras durante el sismo un pedazo del techo les cayó en la cabeza y estaban sangrando, pero fuera de eso me dijo que estaban bien y que la operación se había suspendido porque la zona de quirófanos estaba partida por la mitad, por ello daban de alta a mi padre, con la ciudad hecha un caos fuimos por él, cuando lo encontramos a él, a mi madre y hermana iban caminando por la avenida insurgentes cerca de la estación del metrobus “La bombilla”, él iba con solo la bata puesta, pero ileso al igual que ellas, cuando llegamos a casa ya estaba toda la familia reunida, familiares y amigos nos habíamos contactado y todos estábamos bien, eso sí, no había energía eléctrica, ni líneas telefónicas, ni internet, solo teníamos un viejo radio de baterías con bocinas pequeñas, pocas cosas que comer en el refrigerador y ni una sola pieza de pan, pero ¿eso que importa cuando sabes que toda tu familia está reunida e ilesa del peor terremoto que ha sufrido la ciudad en 32 años?

¿Dónde estaba?