Antonieta López – Roma Sur

¿Quién? Antonieta López

¿Dónde vive? Roma Sur

¿Qué nos cuenta?

El 19 de septiembre fui a trabajar desde las 7 am a Santa Fe, como todos los días. Generalmente los martes salgo temprano, pues solo doy clase de 7 a 9. Esta vez me quedé a apoyar a una amiga y me tocó el simulacro de las 11 am. En la UAM-C estamos muy acostumbrados a estos simulacros y para mi en ese momento fue muy rutinario.

Terminado el simulacro me regresé a mi casa. Llegué a casa como a la 1, un poco antes quizá. Fer y mis roomies estaban en la sala del primer piso platicando pero yo estaba cansada y me quise subir a la sala del 3er piso para leer y descansar un poco (Vivimos en una casa de 3 pisos con varios cuartos que compartimos varios amigos). En cuanto me quité las botas y me senté a leer sentí el primer movimiento. En ese momento le grité a mis roomies «Está temblando, salgan». Yo, al estar en el tercer piso, por el cual se sube por una escalera de caracol, decidí quedarme ahí y salir a la terraza. Estando en la terraza tuve que detenerme fuertemente de los tubos metálicos que detienen la reja que rodea la terraza, pues el suelo se movía tanto que no podía estar de pie. Mientras el suelo se movía podía escuchar a mucha gente gritar, y de repente escuché un sonido que jamás voy a olvidar y tampoco tengo palabras para describir, pero sabía exactamente qué había sido: un edificio derrumbándose. Inmediatamente después llegaron las nubes de polvo con ese olor tan particular. Yo juraba que también mi casa se iba a caer.

A los otros roomies y a Fer sí les dio tiempo de salir de la casa y a ellos les tocó lo peor. Primero tuvieron que moverse hasta la calle de Torreón pues trozos de la fachada del edificio de enfrente de la casa les estaban cayendo en la cabeza y luego, al llegar a Torreón, vieron cómo el edificio de Torreón y Viaducto, justo del lado opuesto a Viaducto de donde ellos estaban (un edificio que veía yo todos los días desde la ventana del estudio) se derrumbaba. En ese momento Fer corrió hacia el edificio para ayudar y los demás (todos extranjeros) quedaron en shock ahí parados.

Yo en cuanto dejó de moverse la tierra bajé corriendo. Lo primero que hice fue buscar a mis perros. Ellos se habían metido al cuarto de mis roomies todos asustados y se habían quedado encerrados. Ya que los localicé y los llevé en la terraza salí con mis roomies (que ya estaban un poco más tranquilos) y nos dirigimos hacia los escombros del edificio, donde estaba Fer y varios otros vecinos intentando quitar el enorme espectacular para poder sacar más fácilmente y sin riesgos los escombros y encontrar a las personas atrapadas. Yo muy preocupada empecé a voltear a todos lados para ver qué otros daños había. No tenía señal del celular y no podía comunicarme con nadie. Vi a lo lejos mucho humo saliendo de donde cruzan insurgentes y viaducto, como si fuera un gran incendio. Me alarmé bastante porque por ahí está el edificio donde vive mi papá. Antes de ir a ver qué sucedía decidí organizarme con mis roomies para poner un punto de encuentro y una hora pues algunos salimos sin llaves de la casa. Justo en ese momento mi hermana apareció en la zona donde estábamos (el cruce de Viaducto y Medellín) con los de su oficina. Mi hermana trabaja a unas cuadras de mi casa. Le enseñé el humo y le dije que me acompañara a ver si era el edificio de mi papá. Las dos nos fuimos juntas muy apresuradas y preocupadas. Creo que nunca había sentido tanta angustia. Al llegar y ver el edificio de mi papá intacto nos dio mucho alivio. Intentamos buscar a la esposa de mi papá entre la gente de la calle (Sabíamos que mi papá no estaba en casa porque mi hermana logró ver un mensaje de él diciendo que estaba bien y estaba en la UNAM). No la encontramos y asumimos que estaba en su trabajo.

Volvimos hacia Viaducto y Medellín, el punto de encuentro que había propuesto con mis roomies. Mi hermana volvió a su trabajo y yo, al no encontrar a mis roomies volví  casa. Ahí me encontré a Beto, mi otro roomie que acababa de volver de su trabajo en Polanco. Le dije que todos los demás estaban ayudando en el edificio colapsado y pues fuimos los dos a ayudar. Toda la tarde estuve yendo y viniendo de la zona de derrumbe a mi casa pues pedían cosas necesarias para el rescate de las víctimas atrapadas. Llevamos todos mis botes de basura y cubetas, mis sabanas, herramientas y hasta mi tienda de campaña. Llevamos lo poco que nos quedaba de comida y llenamos muchos botes de agua. Estuvimos ayudando sin parar hasta que anocheció y llegó el ejército a evacuar la zona de civiles.

Agotados y hambrientos fuimos a comer algo al único lugar abierto, una fondita por la calle de Bajío. De ahí volvimos a casa y nos dimos cuenta que no había electricidad. No teníamos velas y solo dos lámparas. Nos subimos a la sala a escuchar el radio a través del celular de una de mis roomies y a descansar. Seguíamos sin señal del celular ni internet, yo no sabía nada de mi familia, y ellos tampoco sabían de mí. Por suerte mi hermana pudo avisarles que estábamos bien. Unos amigos pasaron a la casa a ver cómo estábamos y se quedaron un rato a platicar. Poco a poco me fui quedando dormida en un sillón. Estaba agotada, llevaba despierta desde las 5 am. No recuerdo en qué momento me pasé a mi cama.

¿Dónde estabas?