Liz Bravo – Estado de México

¿Quién? Liz Bravo

¿Dónde vive? Estado de México

¿Qué nos cuenta?

En ese momento me dirigía hacia mi domicilio, me encontraba muy feliz porque acaba de salir de recibir una noticia que desde hacía tiempo esperaba, poco antes de bajar al metro comenzó a sonar la alerta sísmica, pensé que se trataba de un error, pero un segundo después comenzó el movimiento lento y poco a poco se fue sintiendo más y más fuerte. Recuerdo a la gente corriendo, tratando de buscar un lugar «seguro» que jamás encontramos, pues los cables de electricidad estaban por un lado y del otro un enorme edificio de departamentos que parecía colapsar pues comenzaron a caer pedazos de concreto y el pánico en la gente se hizo evidente. El tiempo que duró el temblor como a todos se me hizo eterno, al tiempo que pensaba sí mi familia se encontraría bien. En cuanto comenzó a pasar trate sin éxito de localizar a mis familiares más cercano y a mis amigos más queridos. Por un momento quedé paralizada, no supe qué hacer, hasta que vi a una señora desmayarse y actué de inmediato. La ayudamos junto con un grupo de gente. Después de un rato llegó un doctor que la atendió. Después comenzamos a ver que el edificio de departamentos quedó seriamente dañado, con grietas bastante evidentes y el miedo me invadió en ese momento. Después seguí tratando de localizar a mis familiares por what’s app pero era muy limitada la comunicación, así que después de un rato de estar en el mismo lugar decidí volver a casa ya que fue el único lugar donde no pude tener comunicación. Yo vivo hacia el norte de la ciudad y en el camino realmente no vi afectaciones hasta que en el transporte prendieron el radio y pude percatarme realmente del daño ocasionado por el sismo, comencé a sentir un dolorcito de angustia, de desesperación por no poder llegar más rápido. En cuanto llegué a casa y vi que todos estaban bien, mi corazón se me rompió al ver todo lo sucedido, la impotencia y el dolor fue la sensación con la que siempre recordaré ese día, aunque la esperanza también. La esperanza y el orgullo de mi gente, de mi país. Pero el dolor por lo ocurrido, es algo que no se borra, que sigue y seguirá con nosotros.

¿Dónde estaba?