Aaron Ramírez Morales – Cuernavaca, Morelos

¿Quién?

¿Dónde vive? Cuernavaca, Morelos

¿Qué nos cuenta?

El 19S me encontraba en Galerías Cuernavaca con mis mejores amigos, todo indicaba que iba a ser un día perfecto y divertido. Habíamos llegado a la plaza comercial a eso de las 12 del día, después de deliberar sobre que debíamos hacer primero, decidimos entrar al cine, a la función de las 12:30. Llegamos al cine, compramos nuestras entradas, nuestras palomitas y nos dirigimos hacia la sala. Al llegar a la entrada la señorita que cortaba los boletos nos informo que debíamos esperar un poco porque aun estaban limpiando la sala. Decidimos entonces sentarnos en unos sillones cercanos a la puerta y empezar a platicar. Mientras platicábamos una amiga se percato que del techo del lobby caía agua, como si estuviera lloviendo, recuerdo mirar hacia arriba y observar el plafón, lo que antes era plano y de color blanco ahora tenia una forma casi cónica y era de color gris debido a toda la humedad. Mientras observaba el plafón escuche un fuerte ruido, era un muchacho que se había resbalado con el agua que estaba cayendo del techo. Nosotros solo nos reímos. Casi inmediatamente nos indicaron que ya podíamos ingresar a la sala, entonces tomamos nuestras cosas, caminamos por el pasillo en busca de nuestra sala y entramos a esta. Al entrar a la sala me percate que esta era enorme y que a los lados de la sala colgaban bocinas gigantes, como las que se usan en los conciertos. La sala era IMAX, nunca había entrado a una de estas salas, siempre me habían parecido un desperdicio de dinero. Empezamos a buscar nuestros lugares, Fila J, los cortos y anuncios ya se estaban proyectando. Cuando encontramos nuestros lugares, procedimos a sentarnos (yo quedé en la orilla del lado derecho), nos repartimos la comida, se apagaron las luces y empezó la función. Eran las 12:45 “¡Al fin!” Les dije a mis amigos, “Tardamos casi una semana tratando de poneros de acuerdo para ver la película” La película era ESO. Llevábamos aproximadamente 30 minutos dentro de la sala, en la película ocurría una escena de suspenso, la pantalla mostraba un huevo de pascua, la cámara hacia un acercamiento lento hacia este, yo estaba listo para el susto, el salto, el grito o cualquier cosa que fuera a pasar en la pantalla. Entonces, todo empezó a vibrar. Nos volteamos a ver, no sabíamos si las vibraciones eran gracias a el sonido, volteamos a ver a las personas que estaban detrás y parecían estar igual que nosotros, desconcertados. Fue en ese momento en el que vi la manera en la que se movían las bocinas, como si fueran de plástico, como si no pesaran nada. Alguien grito “Esta temblando” y un golpe de adrenalina y miedo corrió por mis venas, me levante de mi asiento tirando todo lo que tenia en las piernas y empece a correr hacia mi lado derecho, todo el pasillo y las escaleras estaban libres de ese lado. Empece a bajar las escaleras corriendo, pero cuando iba por la mitad sentí un fuerte jalón, como si alguien me hubiera empujado hacia un lado, choque contra la pared y aterrice en mis rodillas, encima de algo, mi celular. Recuerdo haber volteado hacia arriba y ver la manera en la que las bocinas se mecían, de un lado a otro violentamente, arriba de mi. Estaba levantándome cuando escuche un crujir, mire hacia atrás para buscar a mis amigos pero solo me encontré con obscuridad, se había ido la luz. Rápidamente mis ojos encontraron las tenues guías de luz azul en el suelo y empece a seguirlas. Corriendo, baje las escaleras, cruce la sala y entre al pasillo que conduce a la puerta. Cuando por fin atravesé esa puerta, continue corriendo hacia el lobby en donde me encontré a mis amigos, ellos habían salido por una salida que se encontraba en la parte superior de la sala. En el suelo se encontraba el plafón que había estado observando antes, echo pedazos. Una amiga me tomo de la mano y me jalo para empezar a correr hacia la salida del cine. Salimos del cine para encontrarnos con el resto de las plaza comercial. Se podían ver ventanas rotas, estantes caídos, y gente gritando y corriendo. El suelo aun seguía temblando, por lo cual empezamos a correr hacia las escalaras eléctricas que comunicaban con la planta baja de la plaza. Mientras iba bajando, mi pie derecho resbalo, provocando que mi tobillo se doblara. En ese momento solo sentí un poco de dolor. Seguimos al tumulto de gente que corría hacia las salidas de emergencia. En los pasillos de la salida de emergencia era evidente la magnitud y el daño que había recibido el edificio, paredes cuarteadas, lamparas caídas, las tuberías de agua se habían roto y la gente se resbalaba por el agua que se fugaba, se escuchaban gritos y sollozos. En aproximadamente 1 minuto llegamos al sótano y logramos salir a la calle El exterior parecía saldo de una película de acción, los autos no se movían, la pista con rumbo a la ciudad de Mexico estaba vacía, la gente gritaba, lloraba, corría. Logre comunicarme con mi familia usando el teléfono de un amigo, el mi estaba inservible. Me puse de acuerdo con mi papa para verme en un punto especifico de Cuernavaca, su trabajo. Comencé a pedir una pluma o plumón, solo conseguí un delineador negro. Doble la manga de mi chamarra hasta el codo y anote a lo largo de mi brazo el numero telefónico de mi mama. Regrese el delineador y emprendí mi caminata hacia el trabajo de mi papa.

¿Dónde estaba?