Jessica Quezada – Iztacalco

Quién: Jessica Quezada

Dónde vive: Iztacalco

Qué nos cuenta:

Después del sismo del día 7 de septiembre y de la falsa alerta que recibimos el día 15, aún me encontraba intentando recuperar de tanto susto, tan era así que había postergado mi ida al Centro de la Ciudad de México pues temía que otro sismo ocurriera y mi mayor miedo era que mi hijo se encontraba en la escuela. El lunes en la noche le dije a mi esposo que al día siguiente iría al Centro por los uniformes de mi niño. Esa mañana todo fue normal salí de casa a las 11am y afortunadamente alcance a regresar a casa a la 1pm, como parte de mi rutina comencé a trabajar en la limpieza de mi casa cuando escuche la alerta sísmica en las bocinas que se encuentran en la calle. Como pude corriendo salí al balcón para recoger a mí perrhijo con mucho trabajo alcance mi celular y mientras bajaba las escaleras el pánico me alcanzó pues el movimiento era tal que mis pies en ciertos momentos no tocaban él piso. Cuando al fin logré salir y ponerme a salvo en la calle el movimiento de los carros estacionados me hablaba de lo vilento del movimiento, no lo podía creer. Cómo vivo frente a una primaria comencé a ver a padres desesperados tocando la puerta de la escuela pidiendo que los dejaran entrar por sus hijos. Yo no podía pensar en otra cosa que no fuera mi hijo, en el momento en que el movimiento se detuvo regrese corriendo al departamento a dejar a mí perrhijo el cual no quería entrar pues en verdad estaba asustado, agarré mis llaves y salí corriendo a buscar a mi hijo. Al llegar a la escuela me topé con el caos de la avenida donde se encuentra ubicada no había semáforos por lo que prácticamente me aventé con mis brazos alzados pidiendo a los conductores que me dejaran cruzar y funcionó a pesar de la prisa que todos llevaban me cedieron el paso. Al entrar a la escuela solo veo rostros de desesperacion y niños llorando afortunadamente la escuela soporto él sismo y los niños estaban a salvo. De regreso a casa la escena era la misma como me encuentro en zona escolar solo veía a padres corriendo para llegar por sus hijos. Obviamente yo no tenía idea de la magnitud del terremoto hasta que llegue a casa saque de la mochila de emergencia el radio de baterías y no daba crédito a lo que escuchaba. Gracias a Dios en mi delegación no hubo gran afectación por lo que se encuentra en bastante calma, pero la comunidad ha sido muy solidario y ha apoyado con gran amor a quienes se encuentran en desgracia y la ayuda no va a parar.

¿Dónde estaba?