Emmanuel de León – Santa Úrsula Coapa

Quién: Emmanuel de León

Dónde vive: Tlalpan

Qué nos cuenta:

Por la mañana me encontraba en la ESCA Tepepan, como es costumbre se realizó el simulacro de sismo a las 11 am, todo pasó como cada año, muchos alumnos haciéndo ruido en la explanada, riéndo, sin tomar en serio a la banda de guerra que entonaba el himno nacional, sin respetar a la bandera que se encontraba a media asta, sin escuchar las indicaciones que nos proporcionaba el personal de protección civil que en dado caso nos podrían salvar la vida, sé que el año próximo se llevarán los aplausos que en esta ceremonia fueron reemplazados por murmullos de temas sin sentido.

Ese martes por la noche habría un partido de fútbol en el estadio Azteca, me quedaba muy cerca el estadio de la escuela y tenía ganas de ir a distraerme. Salí a las 12:40 pm de la escuela, iba con rumbo a la taquilla del estadio para comprar mi boleto, llegué en el tren ligero, ya en la explanada del estadio me encontraba con los típicos revendedores, señores que ya hasta reconoces de vista porque siempre están ahí para cada evento que se hace en el estadio.

Era la 1:10 pm, me encontraba justo frente a la taquilla que se encuentra sobre la Calzada de Tlalpan, había más revendedores, aquí se me acercó una mujer de no más de 23 años, me ofrecía boletos que supuestamente ya no había en taquilla, la ignoré, tomé mi celular para verificar en qué zona compraría mi boleto, ella se alejó a platicar con una señora, (la cuál después supe que era su mamá), me disponía a pasar por debajo del barandal de la taquilla, en este momento sentí que se movía el piso, no le tomé importancia porque cuando llega a pasar algún vehículo pesado por la avenida se siente esa misma vibración, en unos segundos supe que no era eso, el movimiento fué tal que aún estando en un área abierta tuve que agarrarme del barandal para no caer, la joven revendedora comenzó a llorar y su mamá la abrazaba y tranquilizaba con voz nerviosa, «no va a pasar nada, ¿escuchas eso?, sólo es la lampara que se mueve, aquí estamos bien», le dijo.

Ese sonido en realidad era el techo del estadio que sonaba como si fuese a venirse abajo.

No me considero alguien que se alarma con facilidad, estuve tranquilo, una vez terminado el movimiento un revendedor dijo en voz alta: «van a suspender el partido», la taquilla cerró.

En ese momento sólo pensé en otro lugar para comprar mi boleto, total, seguido tiembla y todo se calma rápidamente, me dije en voz baja.

Mi idea era dirigirme hacia la tienda comercial mexicana que se encuentra justo frente al Tec de Monterrey, no tenía idea de que ahí incluso se perdieron vidas. Ya en el camino no encontré ningún transporte que me llevará a mi destino, había mucho tráfico, varias ambulancias y patrullas intentaban pasar con dirección al centro de la ciudad, en ese momento entró una llamada de mi mamá, se cortó tan pronto como le dije «estoy bien», hasta este momento me hice a la idea de la magnitud de lo que acababa de ocurrir.

Caminé hasta llegar a Periférico, me dirigía a mi escuela para comer algo antes de ver a un amigo, al llegar vi la puerta cerrada, desde afuera se veían columnas dañadas, posteriormente me enteré que fue la escuela del IPN que resultó más afectada.
Estoy bien, me encontraba en una zona abierta y segura, también pienso que la calma fué clave para que no pasará otra cosa que lamentar.

¿Dónde estaba?