Janett Blanquet – Ciudad Universitaria

Quién: Janett Blanquet

Dónde vive: Santo Domingo, Coyoacán

Qué nos cuenta:

Estaba en la ‘pecera’ de la biblioteca Samuel Ramos en la FFyL (es un espacio en el que hay mesas y sillas para trabajar, le dicen ‘pecera’ porque sus paredes son de cristal), estaba leyendo Duelo en el paraíso de Goytisolo, en mi celular. Ese día me sentía un poco desanimada y antes de llegar a la facultad había ido por una caja entera de chocolates para, según yo, sentirme mejor. Me senté en una de las mesas de la pecera y al poco tiempo llegó mi amigo Gasca, estuvimos platicando un rato y luego se fue. Me quedé sola, me comí un chocolate, me puse a leer y de pronto sentí cómo si pasara un tren por debajo del suelo, mis pies saltaban, no pude incorporarme, hasta que la alarma sísmica sonó reaccioné y me dirigí a la salida, sentí mucha desesperación porque los vidrios se movían muchísimo y el techo tronaba. Cuando pude salir la tierra seguía moviéndose, pensé muchas cosas, pero lo que más me atormentaba era pensar en que mi pareja podía estar mal porque vive por el centro. No pude con el miedo. Me puse a llorar incontrolablemente. Una chica me vio y me abrazó, me dijo que estuviera tranquila, me cuidó; fue tan dulce y tan cálida, yo no podía ni hablar. Cuando salimos de la facultad me encontré a Gasca y lo abracé, le agradecí a la chica, me dijo que era del colegio de Historia. Caminé con Gasca, traté de comunicarme con mi pareja, con mi familia, no tuve éxito. Gasca sí pudo comunicarse, luego se fue y yo también decidí irme. Afortunadamente mi familia y mi pareja están bien. Sin embargo algunos amigos tuvieron pérdidas y muchos otros, incluyéndome, sufrimos de ansiedad. El miedo no se me va, se quedó en mi cuerpo. Si puedo seguir tras esto es por todo lo que podemos hacer aun con ese miedo. Admiro profundamente todo lo que mis amigos y en general toda la gente ha hecho. Salir a la calle, ir a las brigadas y a los centros de acopio acompañada de mis amigas (comer chocolates) y hablar de nuestros sentires me ha devuelto el bienestar. Ahora quisiera encontrarme a la chica que me abrazó, saber si su familia está bien y agradecerle profundamente por cuidar de mi.

¿Dónde estaba?