Laura Félix – Aguascalientes

Quién: Laura Félix

Dónde vive: Aguascalientes

¿Qué nos cuenta?:

Había querido escribir en días pasados pero no sabía qué decir, por dónde empezar. Hasta ahora empiezo a reconocer en mí, en este momento, una profunda tristeza, me duele enormemente mi país, mi gente.

Me duele ver a quien no tiene nada dando lo que tiene, me duele ver a quienes lo han perdido todo, me duele ver a los que reclaman, a los que suplican ayuda, apoyo en esta situación desesperada; me duele ver que hay quienes se aprovechan del dolor del otro, de su gente, de su hermano en desgracia, me duele ver la farsa y la indiferencia de nuestros gobernantes, de las autoridades que por cumplir órdenes pasan por alto su humanidad por servir a quienes les piden obedecer a costa de traicionarse a sí mismos y a su gente que sufre.

¿De qué estamos hechos los mexicanos? ¿Qué mezcla de fuerza y debilidad nos compone? Por un lado fuerza que hace que se desborde la ayuda y se quiten escombros con las propias manos y sostenga a quienes han permanecido al pie de los escombros con la esperanza de encontrar una vida, pero al mismo tiempo debilidad de permitir pasivamente que personas indignas nos representen ¡Qué pena me da mi país! Qué pena que una madre tenga que suplicar ayuda para encontrar a su hija y diga que por ser indígena nadie la escucha, qué pena que no podamos creer en ninguna de nuestras autoridades y gobernantes, qué pena que la gente tenga que tomar con desesperación lo que es suyo de quienes quieren dárselo después a cambio de crédito que no tienen, porque NADIE cree ya en ellos. Qué pena me da la inocencia de quienes ven con esperanza e ingenuidad a quienes les prometen ayuda y se conforman con lo poco que les dan. Es interminable la lista de razones que me hacen sentir profundamente triste ahora, pero esta tristeza es vieja, me acompaña mezclada con miedo e indignación cada vez que una y otra vez una mujer es víctima de abuso y violencia, se aviva cada vez que una más de las mujeres de este país desaparece para luego aparecer muerta y todavía algunos se atreven a hacer juicios sobre su conducta y si tienen suerte y están vivas, temen enfrentarse a una autoridad que también va a juzgarlas y va a convertirlas en culpables. Qué nos pasa? Qué le pasa a nuestra gente? ¿Cuándo vamos a tener un gobierno y autoridades a la altura de la esperanza que todavía tenemos aún en las más terribles circunstancias? No lo se, tal vez es por esto que me siento inmensamente triste.

¿Dónde estaba?