Juan M. Galvis – Aguascalientes

¿Quién? Juan M. Galvis

¿Dónde estaba? Aguascalientes

¿Qué nos cuenta?
El 19 de septiembre estaba en mi trabajo, en el canal de televisión de la Universidad Autónoma de Aguascalientes; armábamos la iluminación de uno de los nuevos programas, cuando de repente empezaron a llegar mensajes a los celulares, un nuevo sismo, a sólo dos semanas del que había azotado a Oaxaca y Chiapa, volvía a golpear al país. Nosotros, a cientos de kilómetros, no sentimos nada, únicamente cuando miramos hacia el techo, vimos las lámparas del estudio mecerse apenas de un lado a otro. La información nos fue llegando de a poco, el desconcierto y la impotencia también. Yo escribí a varios amigos y dos primos que viven en la capital, estaban bien, aunque apenas si pudieron decirme más. Poco a poco, mientras veíamos videos, notas, publicaciones en las redes sociales, fuimos haciéndonos una idea de la magnitud de lo que estaba pasando. Yo soy Colombiano, llevo apenas un año acá, y creo que en estos días, sentí la potencia contenida en la gente que vive en estas tierras, la solidaridad, el amor por los demás y la capacidad de respuesta de la población civil, de los ciudadanos de a pie, que trabajan por malos sueldos, sin condiciones laborales mínimas, que apenas si les alcanza para el día a día, dándolo todo por el otro; eso es valentía, humanidad. La respuesta está en el colectivo y la organización comunitaria, cada día lo confirmo más. En la contraparte, los partidos políticos, las entidades estatales, brillan por su incapacidad de responderle a sus ciudadanos, completamente desligados de la realidad, discuten, emiten comunicados, se tiran la pelota, muestran su verdadera cara, los días pasan y la ayuda no llega, y por el contrario, sólo entorpecen la labor de los que realmente están haciendo, metiendo las manos en los escombros, organizando brigadas, recolectando donaciones. Tuve la oportunidad de ver de cerca esta energía comunitaria en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, allí fui como camarógrafo acompañando un camión que salía de la Universidad aquí en Aguascalientes, nos recibieron a la 1 AM, cientos de personas, que pese al cansancio físico y emocional, estaban ahí, haciendo una cadena humana para descargar el tráiler con tal celeridad y organización espontánea, que causaba admiración; y a la vez, con el cariño para ofrecernos algo de comer, agradecer aunque no fuera necesario, abrazarnos, sabernos hermanos a pesar de nunca habernos visto, ahí estábamos juntos trabajando por un objetivo común. Ésa misma energía la siento aquí en Aguas, en los centros de acopio, en los grupos que se han armado espontáneamente para dar respuesta en lo que nos toca, desde acá, enviar ayuda. En éso estamos, porque ahora viene lo más duro, y después del impulso inicial, tenemos que luchar juntos contra el regreso a la normalidad, para mantener esa energía colectiva que nos une para ayudar y alzar la voz ante la incapacidad de los que nos gobiernan.

¿Dónde estaba?