Ileana García – Cuernavaca

Quién: Ileana García – Cuernavaca

Dónde vive: Cuernavaca

¿Qué nos cuenta?

Me encontraba trabajando en una óptica en el centro de cuernavaca, a escasos 90 metros de el zócalo de la cuidad, mi hija de 3 años estaba conmigo, normalmente voy por ella al kinder y regreso a mi trabajo a la 1:30 ese día regrese a la 1. Cuando llegue mi niña quiso ir al baño y la lleve (es un pasaje ningún local tiene baño propio, son baños públicos, hay 6 niveles en la plaza el mío a nivel de calle dos más abajo y 3 arriba) regrese a mi lugar de trabajo y ella estaba jugando a 5 metros de mi, yo estaba se tarda en la computadora y sentí como si me hubiera mareado, y de repente empezó a brincar todo, las cosas caían de su lugar, me levanté y tome en brazos a mi pequeña y salí de el local me pare en la columna de afuera de la cortina abrazándola y ví que los cristales comenzaron a caer y junto con ellos trozos de cemento sobre nosotras había una estructura metálica que sostenía el techo, en ese momento pensé que todo se nos vendría encima así que fui a la salida que se encuentra sobre un pasillo de unos 30 metros de largo, cuando llegamos a la calle había muchas personas gritando, llorando corriendo, con crisis nerviosas y el suelo aún se movía, el sismo comenzo a dejar de moverse poco a poco cundo todo acabó me acerque a mi vecina de local y le dejé a mi niña, regrese a mi local tome el candado llaves y mi teléfono y cerré salí de nuevo por mi hija y caminamos al trabajo de su papá. El se encontraba en la plaza de la tecnología de cuernavaca, a menos de 200 metros de nosotras entre y lo ví cerrando sus locales ese día él estaba de encargado de 5 locales en 2 plantas diferentes en cuanto cerro todo fuimos por mi bolsa a mi local y decidimos ir a nuestra casa en la que se encontraban sus abuelos de 78 y 86 años con mis cuñados de 3 y 19. Yo le dije que caminaramos a medida calle sin importar los coches, (estudie protección civil) por que en cualquier momento podía caerse un edificio o los postes d cableado eléctrico. Caminamos 5 cuadras viendo edificios a los que se les habían caído trozos de cemento, gente corriendo y asustada cuando nos topamos con una de las escenas más impactantes de mi vida el edificio Latinoamérica no derrumbado sobre una ruta de transporte público, mi hija se quedó congelada, la tomamos en brazos y caminamos sobre la Av. Morelos rumbo a nuestra casa, y vimos que los trabajadores de una construcción que se encontraba en la siguiente esquina ya llevaban polines para apuntalar el edificio, herramientas para empezar a trabajar, mientras caminabamos le dije “amor sólo voy a la casa a dejar a nuestra hija me cambio y voy a regresar para ayudar a rescatar a esa pobre gente que vivía en ese edificio, a la que se quedó atrapada en esa ruta, mientras caminaba veía edificios cuarteadura, bardas caídas coches a toda velocidad, y el camino me pareció eterno, cuando llegamos a casa mi cuñado prepara botellas de agua en una mochila mié tras yo buscaba mi viejo uniforme, pantalón comando botas industriales de casquillo u mi casco me cambié y corrimos a la calle mi esposo y yo, en el camino encontramos estudiantes a paramédicos que estaban en una escuela realizando el simulacro cuando sucedió el sismo y se fueron con nosotros mientras regresábamos por la avenida les pedimos a los coches que bajarán la velocidad, a las personas que caminarán por las calles, y ayudando a los que nos lo pedían, cuando llegamos al lugar donde se derrumbó el edificio ya estaba acordonado, nos identificamos como paramédicos y voluntarios con conocimientos en protección civil y accedimos a la zona afectada, frente al edificio había un supermercado que fue saqueado durante los primeros minutos de confusión y aún así el personal del lugar accedió regalarnos agua para todos los voluntarios que nos encontramos ahí.

En el tiempo que estuvimos ayudando se rescataron 14 cuerpos, y muchos heridos había 4 ambulancias, pero ninguna llevaba heridos solo los atendíamos y pedimos a sus familiares que porfavor los llevarán ellos al hospital más cercano, las ambulancias se reservaban para los heridos que requirieran un traslado con equipo. Por todos lados escuchábamos rumores de que no había hospitales, que la universidad se había caído que muchos edificios habían colapsado fugas de gas y para las 4 de la tarde ya no había gasas, vendas, geringas medicamento une avisaron que mis abuelos no contestaban, así que caminamos 6 kilómetros para llegar a su casa y verificar que estaban bien ahí ellos nos dieron de comer y regresamos. Nuestra casa a las 8 de la noche. Desde ese día estamos haciendo lo que podemos, reuniendo alimentos y ayudándonos unos a otros, sin embargo aún así los trailers que transportan alimentos desde otros estados han sido obligados a detenerse en la capital para que el gobernador y su esposa saquen los alimentos yque ya vienen empaquetados y sean metidos en cajas con logotipos de su partido político. México somos más que eso. Somos ayuda

¿Dónde estaba?