Alex Magaña – Estado de México

Quién: Alex Magaña

Dónde vive: Xochimilco

¿Qué nos cuenta?

La jornada del día 19 de septiembre de 2017 comenzó de forma habitual. Llegar a la escuela a las 6:45 entrar al salón de clases y preparar todo lo necesario para comenzar las clases. A las 10 de la mañana recibimos la notificación de formar parte del simulacro programado a las 11:15. En esos momentos me encontraba atendiendo a un grupo de 1er semestre de Educación Media Superior y les mencioné la importancia de tal evento, ya que precisamente ese día se conmemora un aniversario de uno de los sismos más representativos en la historia de nuestro país en 1985 -el plantel del que hago referencia, se encuentra ubicado en el Estado de México y cuenta con una matricula de aproximadamente 1400 alumnos-. El edificio en el que imparto clases de Lectura, esta formado por 3 niveles y yo me encuentro en planta baja. Momentos previos al simulacro, hable con mis alumnos y comentamos sobre las rutas de evacuación y las zonas de seguridad, dependiendo de su ubicación dentro del plantel. A as 11:15 salimos puntuales a formar parte del simulacro y observamos cómo todos los salones suspendieron actividades y se dirigieron a las zonas de seguridad. Con cronometro en mano, registré un tiempo de 1:47 de mi grupo desde el aula, hasta la zona de seguridad. Situados ahí, reuní a mi grupo y les hablé acerca de la importancia de seguir los señalamientos de rutas de evacuación e identificar las zonas de seguridad y hubo dudas de los alumnos en cuanto a la forma de evacuar, como ya lo he mencionado mi aula se encuentra en planta baja y un alumno preguntó ¿por qué no salíamos por las ventanas? Y fue ahí en donde les comenté la importancia de seguir las señalizaciones ya que el improvisar y salir por una ventana, abre la posibilidad al riesgo de sufrir alguna lesión por los cristales que pueden desprenderse. Comentamos algunas experiencias más y regresamos al aula. Dos horas después, fuimos sorprendidos por el sismo a las 13 hrs y en esos momentos piensas en los alumnos y en llevarlos a las zonas de seguridad. Como docente sabes que eres de las personas encargadas de la tarea de cuidar de los alumnos y a la vez, tratar de mantener la calma. El escuchar los crujidos de la construcción, sentir el vaivén del mobiliario y el nerviosismo de los alumnos, de momento impacta de una forma muy fuerte, porque en esos momentos también piensas en los padres de familia, quienes confían que sus hijos estarán a salvo por el apoyo de la gente que trabajamos en una escuela. En esos momentos ves la solidaridad de los compañeros docentes, quienes de manera responsable, conducen a los alumnos a las zonas de seguridad. Esos segundos se vuelven eternos al ver bajar uno por uno de los alumnos; gritos y sonidos de la construcción debilitarse, crean una atmosfera de preocupación que debe ser contenida para dar paso a las acciones y procurar la seguridad de más de 1400 alumnos. Recuerdo que e 19 de septiembre de 1985 yo tenía la edad de 5 años, estaba en casa con mi madre, mi hermano mayor en la escuela y mi padre en su trabajo. En ese momento no supe a bien las consecuencias del sismo y a diferencia de ese año, hoy en 2017 pude observar y comprender lo sucedido y ha sido impactante porque tengo un sobrino de 5 años de edad y durante el sismo de este martes 19 de septiembre, lo primero que me vino a la mente fue la seguridad de mi sobrino y pensé en lo importante para él de tener cerca de un docente responsable de llevarlo a él y a sus compañeros a un lugar seguro. Mientras tanto en mi escuela, también piensas en cómo cuidar de la seguridad de los alumnos, quienes confían en el trabajo de los docentes, quienes no sólo estamos con ellos para compartir un conocimiento; sino que también tenemos la tarea de ver por su seguridad personal. Finalmente puedo apuntar que no hubo consecuencias fuertes en cuestión de perdidas humanas, ya que toda la población estudiantil y cuerpo docente, administrativo y de apoyo, logramos concentrarnos en las zonas de seguridad. No acabo de asimilar bien los hechos y paradójicamente, cada vez entiendo más el compromiso de los docentes no sólo por hacer llegar un conocimiento a las nuevas generaciones; sino también de cuidare de ellos y trabajar por su seguridad en los colegios.

¿Dónde estaba?